Un armario ordenado en 30 minutos
La rutina diaria de sacar cosas del armario y volver a guardarlas puede convertir tu piso en una jungla en un abrir y cerrar de ojos.
Los expertos en organización recomiendan hacer limpieza en el armario al menos cada temporada para evitar que se acumule todo. Las limpiezas de temporada te dan la oportunidad de revisar las prendas que has usado y te han encantado esa temporada, junto con aquellas que quizá aún tengan la etiqueta puesta, y te permiten hacer algunos cambios antes de que la próxima temporada esté en pleno apogeo.
Si tu armario necesita una puesta a punto, pon un temporizador y ponte manos a la obra: ¡devuelve a ese tesoro a su antiguo esplendor en 30 minutos o menos!
1 minuto: Preparación básica
Prepárate para tener éxito colocando unas cuantas bolsas de basura o cubos que te ayuden a clasificar. Las dos pilas principales que vas a hacer son para la ropa que vas a tirar y la ropa que vas a donar. Otras dos pilas podrían ser para la ropa que vas a regalar (a un amigo o familiar) y la ropa que vas a vender (un conjunto que te hayas puesto una sola vez o ropa que aún tenga las etiquetas puestas). También te conviene tener a mano productos de limpieza, como un limpiador multiusos, trapos húmedos, una escoba y un recogedor, y una aspiradora.
3 minutos: vacía tu armario
Esta es la parte fácil: saca todo y déjalo en la cama, ¡incluidos los organizadores y las cajas! Es mejor que empieces con un armario completamente vacío. Es posible que tu ropa ya esté más o menos ordenada (por ejemplo, todas las camisetas juntas), así que puedes apilarlas en la cama por tipo.
3 minutos: Limpiar, limpiar, limpiar
Ahora que el espacio está vacío, limpia la barra del armario, las paredes, los zócalos y las estanterías, y luego pasa la aspiradora o barre el suelo.
3 minutos: evalúa el espacio
Antes de empezar a volver a llenar el armario, da un paso atrás y piensa en cómo has estado utilizando el espacio y cómo podrías aprovecharlo de forma más eficiente. Quizá te convenga tener las prendas que más usas más a la vista, y puede que algunas prendas se guarden mejor dobladas que colgadas.
15 minutos: clasificar la ropa y guardar lo que te vas a quedar
Este paso puede llevarte más de 15 minutos si no eres una persona muy decidida, pero puede irte rápido si te acostumbras a hacerlo cada pocos meses. Coge cada prenda, una por una, y decide si va al armario o a una de las pilas que has preparado. Para ayudarte a decidir, hazte preguntas como: ¿Me queda bien? ¿Me la he puesto en los últimos 12 meses? ¿Me siento segura con ella? Si respondes «no» a cualquiera de estas preguntas, ponla en una de las pilas.
4 minutos: dar los últimos retoques
Una vez que hayas vuelto a llenar el armario solo con las prendas que te vas a quedar, dedica unos minutos a ordenarlo todo y asegúrate de que todo esté organizado por tipo de prenda (e incluso por color, si lo prefieres).
1 minuto: Quita lo que queda
Retira las pilas de cosas que no has conservado. Mete las bolsas de donaciones directamente en el coche para que no se queden tiradas por ahí, y prepara el resto de artículos (las pilas para regalar y la ropa para vender) para los siguientes pasos. Después, relájate y disfruta de la sensación de tener tu piso mucho más ordenado de lo que estaba hace apenas media hora.